Proponemos la implementación del Sistema de Doble Vuelta
6 comentarios:
Anónimo
dijo...
Se entiende por doble vuelta (en adelante DV) el procedimiento para la elección presidencial que establece: (i) un umbral mínimo de votos alcanzado por el candidato ganador y (ii) un mecanismo alternativo en caso de que ningún candidato supere este umbral. Es decir, “el sistema electoral que se articula con la potencialidad de dos momentos procedimentales diferenciados para la elección”
Cuatro los efectos que genera la implantación de la fórmula electoral mayoritaria de doble vuelta en la elección presidencial
(i) fortalece al presidente electo;
(ii) evita la victoria de un presidente con un escaso respaldo electoral;
(iii) facilita la articulación de una estructura de sistema de partidos bipolar multipartidista, y
(iv) estimula la articulación de coaliciones electorales durante el período electivo que pueden fraguar en coaliciones parlamentarias e incluso gubernamentales.
Buenas!! Antes de realizar mi comentario. Me parece exelente la iniciativa, alguien tiene que hacer, algo! Le dieron un folleto a mi mamá, y por esas cosas del destino, lo vi sobre la mesa, y bueno, aquí estoy.
Yendo a lo que "nos" interesa:
Esta clara la justificación que le dan a la necesariedad de la Doble Vuelta, pero hay que ver que este mecanismo es una fuente de crisis institucional e inestabilidad, ¿por qué?, porque genera presidentes electos con mayorías electorales artificiales, que además le invitan a sobredimensionar su peso relativo. Aunque en el 2003 no votamos en la segunda vuelta, Kirchner asumio con escasa legitimidad, y era algo que se remarcaba constantemente, de ahí que en el 2005 se consideraba un plesbicito de su gestión las elecciones legislativas. Pero en el caso de haberse votado, hubiera aplastado a Menem (segun las encuestas) lo que hubiera provocado que se sobredimensionara su peso.
Bueno che, es sin duda interesante lo que planteás mazorca, el ballotage puede dotar a un gobernante de una legitimidad artificial y éste hacer abuso de este apoyo de "segunda mano". Ahora bien, me parece que habría que reflexionar sobre dos puntos: I) en primer lugar, el hecho de que la ciudadanía pueda manifestarse en esta segunda oportunidad y elegir entre los candidatos mayoritarios (aunque se reduzca a optar por el "mal menor") tiene valor POR SÍ MISMO. II) si acordamos en que el efectvo ganador es fortalecido por este sistema, la deformación o sobredimensionamiento del apoyo electoral en segunda vuelta es nada menos que una deformación de un apoyo obtenido LEGÍTIMAMENTE. Su utilización y malversación política es un riesgo siempre presente, pero no una tendencia clara que habilite a caracterizarla como un "factor de inestabilidad". ¿No es la falta de legitimidad más propensa a generar crisis institucionales? Pa´ pensar. De todas formas
Que la DV genera mayorías artificiales, según lo que entendamos por éstas, es indudable; pero en sí mismo no es intrínsecamente perverso ni ajeno a cualquier sistema electoral. Si por artificialidad entendemos una desviación incremental del número de electos en beneficio de las candidaturas más votadas, esto ocurre en todos los sistemas electorales en mayor o menor grado. Si, en cambio, por mayoría artificial entendemos aquella que está generada por la acumulación a sus votantes de aquellos que, siendo votantes naturales o ideológicos, o como queramos decir, de otra candidatura, optan estratégicamente por otro candidato, me temo que se podría decir lo mismo también en más de un caso. Cualquier sistema electoral favorece a los más votados y cualquier convocatoria electoral genera un importante flujo de votos estratégicos hacia los candidatos o candidaturas con más proyección de victoria.
Hola!..gracias por contestarme con tanto enfasis, no es de terco, pero le sumo algo mas a esto de la mayoria artificial, la "mayoria negativa".. El ballotage puede producir en la segunda vuelta la reversión del orden con que se partía de la primera vuelta, el segundo en primera puede ganar al primero en primera..esto, además de no ser comprensible para el electorado, es es resultado de esta “mayoría negativa”. Una mayoría que no nace como favorable al candidato ganador, sino como contraria al mejor colocado tras la primera vuelta..
y bueno y eso, no me cierra bien, tampoco me doy mucha cuenta mi problema de fondo..
A la pipeta que esta agitado esto!, Deberíamos habilitar un chat!
Bueno, rapidito
Lo que decis es que el que gane nace de mayorías negativas. No se si entendi bien, pero esta bastante relacionado con el punto debatido anteriormente. Partiendo de la base de que la existencia de la elección presidencial nos anuncia un enfrentamiento bipolar también es factible que simplemente el candidato vencedor se articule como el centro de una familia de preferencias que está, en primera vuelta, mucho más fragmentada que el otro polo. Si aceptamos la idea de que las elecciones presidenciales directas provocan bipolaridad y que ésta será bipartidista o multipartidista según el sistema electoral, debemos aceptar la idea de que la fragmentación existente dentro de cada polo puede ser uno de los potenciales generadores de reversión del resultado. Es decir, el segundo candidato más votado en la primera vuelta pertenece al polo más fragmentado pero mayoritario de esa primera vuelta. Al celebrarse la segunda votación el polo se concentra en torno a su candidato más votado. La DV permite que ese polo se juegue su candidato en la segunda vuelta en una especie de primarias –aunque corre el riesgo de que una elevada fragmentación les deje, aun siendo mayoritarias, sin candidato en segunda vuelta y permite que esa fragmentación y las diferentes sensibilidades que atesoran sigan teniendo su espacio político dentro del sistema político vía Parlamento. Esto no es una mayoría negativa. Si la mayoría generada es negativa, algo sin duda factible, la DV está ofreciendo la posibilidad de que no resulte elegido el candidato que atesora mayor cantidad de rechazos. En su defecto resultará elegido un candidato, con menor potencial propio inicial y que dado el origen de su mayoría deberá jugar intensamente la baza del diálogo social e institucional. Dado que ninguno es candidato mayoritario, el elegido bajo la concertación de negatividades es el candidato menos rechazado. El que más facilidades de los dos puede tener para pactar consensos. El escenario es sin duda muy complejo y si el presidente no juega bien sus bazas y cree ser lo que no es, todo se complicará. Si la DV posibilita que no acceda al cargo un candidato capaz de acumular a su alrededor tanto rechazo creo que no hace un mal servicio al sistema político. Si el elegido bajo ese escenario no es capaz de estar a la altura de lo acaecido, volvemos a estar ante un problema de liderazgo político. Sin embargo, sigue asaltándome una duda ¿por qué no es perniciosa la reversión del resultado que en sede parlamentaria ocurre con frecuencia en los sistemas de gobierno parlamentarios y, en cambio, sí lo es si la realizan directamente los electores mediante un mecanismo electoral que se lo posibilita?
6 comentarios:
Se entiende por doble vuelta (en adelante DV) el procedimiento para la elección presidencial que establece: (i) un umbral mínimo de votos alcanzado por el candidato ganador y (ii) un mecanismo alternativo en caso de que ningún candidato supere este umbral. Es decir, “el sistema electoral que se articula con la potencialidad de dos momentos procedimentales diferenciados para la elección”
Cuatro los efectos que genera la implantación de la fórmula electoral mayoritaria de doble vuelta en la elección presidencial
(i) fortalece al presidente electo;
(ii) evita la victoria de un presidente con un escaso respaldo electoral;
(iii) facilita la articulación de una estructura de sistema de partidos bipolar multipartidista, y
(iv) estimula la articulación de coaliciones electorales durante el período electivo que pueden fraguar en coaliciones parlamentarias e incluso gubernamentales.
Buenas!!
Antes de realizar mi comentario. Me parece exelente la iniciativa, alguien tiene que hacer, algo! Le dieron un folleto a mi mamá, y por esas cosas del destino, lo vi sobre la mesa, y bueno, aquí estoy.
Yendo a lo que "nos" interesa:
Esta clara la justificación que le dan a la necesariedad de la Doble Vuelta, pero hay que ver que este mecanismo es una fuente de crisis institucional e inestabilidad, ¿por qué?, porque genera presidentes electos con mayorías electorales artificiales, que además le invitan a sobredimensionar su peso relativo.
Aunque en el 2003 no votamos en la segunda vuelta, Kirchner asumio con escasa legitimidad, y era algo que se remarcaba constantemente, de ahí que en el 2005 se consideraba un plesbicito de su gestión las elecciones legislativas. Pero en el caso de haberse votado, hubiera aplastado a Menem (segun las encuestas) lo que hubiera provocado que se sobredimensionara su peso.
Creo que mi idea cierra
Bueno che, es sin duda interesante lo que planteás mazorca, el ballotage puede dotar a un gobernante de una legitimidad artificial y éste hacer abuso de este apoyo de "segunda mano". Ahora bien, me parece que habría que reflexionar sobre dos puntos:
I) en primer lugar, el hecho de que la ciudadanía pueda manifestarse en esta segunda oportunidad y elegir entre los candidatos mayoritarios (aunque se reduzca a optar por el "mal menor") tiene valor POR SÍ MISMO.
II) si acordamos en que el efectvo ganador es fortalecido por este sistema, la deformación o sobredimensionamiento del apoyo electoral en segunda vuelta es nada menos que una deformación de un apoyo obtenido LEGÍTIMAMENTE. Su utilización y malversación política es un riesgo siempre presente, pero no una tendencia clara que habilite a caracterizarla como un "factor de inestabilidad". ¿No es la falta de legitimidad más propensa a generar crisis institucionales?
Pa´ pensar.
De todas formas
Agrego..(y repito un poco lo que argumento Pablo)
Que la DV genera mayorías artificiales, según lo que entendamos por éstas, es indudable; pero en sí mismo no es intrínsecamente perverso ni ajeno a cualquier sistema electoral.
Si por artificialidad entendemos una desviación incremental del número de electos en beneficio de las candidaturas más votadas, esto ocurre en todos los sistemas electorales en mayor o menor grado. Si, en cambio, por mayoría artificial entendemos aquella que está generada por la acumulación a sus votantes de aquellos que, siendo votantes naturales o ideológicos, o como queramos decir, de otra candidatura, optan estratégicamente por otro candidato, me temo que se podría decir lo mismo también en más de un caso. Cualquier sistema electoral favorece a los más votados y cualquier convocatoria electoral genera un importante flujo de votos estratégicos hacia los candidatos o candidaturas con más proyección de victoria.
Hola!..gracias por contestarme con tanto enfasis, no es de terco, pero le sumo algo mas a esto de la mayoria artificial, la "mayoria negativa"..
El ballotage puede producir en la segunda vuelta la reversión del orden con que se partía de la primera vuelta, el segundo en primera puede ganar al primero en primera..esto, además de no ser comprensible para el electorado, es es resultado de esta “mayoría negativa”. Una mayoría que no nace como favorable al candidato ganador, sino como contraria al mejor colocado tras la primera vuelta..
y bueno y eso, no me cierra bien, tampoco me doy mucha cuenta mi problema de fondo..
A la pipeta que esta agitado esto!, Deberíamos habilitar un chat!
Bueno, rapidito
Lo que decis es que el que gane nace de mayorías negativas.
No se si entendi bien, pero esta bastante relacionado con el punto debatido anteriormente. Partiendo de la base de que la existencia de la elección presidencial nos anuncia un enfrentamiento bipolar también es factible que simplemente el candidato vencedor se articule como el centro de una familia de preferencias que está, en primera vuelta, mucho más fragmentada que el otro polo. Si aceptamos la idea de que las elecciones presidenciales directas provocan bipolaridad y que ésta será bipartidista o multipartidista según el sistema electoral, debemos aceptar la idea de que la fragmentación existente dentro de cada polo puede ser uno de los potenciales generadores de reversión del resultado. Es decir, el segundo candidato más votado en la primera vuelta pertenece al polo más fragmentado pero mayoritario de esa primera vuelta. Al celebrarse la segunda votación el polo se concentra en torno a su candidato más votado.
La DV permite que ese polo se juegue su candidato en la segunda vuelta en una especie de primarias –aunque corre el riesgo de que una elevada fragmentación les deje, aun siendo mayoritarias, sin candidato en segunda vuelta y permite que esa fragmentación y las diferentes sensibilidades que atesoran sigan teniendo su espacio político dentro del sistema político vía Parlamento. Esto no es una mayoría negativa. Si la mayoría generada es negativa, algo sin duda factible, la DV está ofreciendo la posibilidad de que no resulte elegido el candidato que atesora mayor cantidad de rechazos. En su defecto resultará elegido un candidato, con menor potencial propio inicial y que dado el origen de su mayoría deberá jugar intensamente la baza del diálogo social e institucional.
Dado que ninguno es candidato mayoritario, el elegido bajo la concertación de negatividades es el candidato menos rechazado.
El que más facilidades de los dos puede tener para pactar consensos.
El escenario es sin duda muy complejo y si el presidente no juega bien sus bazas y cree ser lo que no es, todo se complicará. Si la DV posibilita que no acceda al cargo un candidato capaz de acumular a su alrededor tanto rechazo creo que no hace un mal servicio al sistema político. Si el elegido bajo ese escenario no es capaz de estar a la altura de lo acaecido, volvemos a estar ante un problema de liderazgo político.
Sin embargo, sigue asaltándome una duda ¿por qué no es perniciosa la reversión del resultado que en sede parlamentaria ocurre con frecuencia en los sistemas de gobierno parlamentarios y, en cambio, sí lo es si la realizan directamente los electores mediante un mecanismo electoral que se lo posibilita?
se hizo larguisimo..perdon :)
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